La Fundación Trabajo para un Hermano (TPH), promueve espacios de desarrollo “para quienes sueñan y emprenden en una cultura de confianza y solidaridad”. Fue así como el 2001 María Fierro llegó a esta ONG, buscando un desarrollo integral.
“Estaba buscando un espacio de encuentro entre mujeres, en el que pudiésemos conversar, perfeccionarnos en talleres de gestión y desarrollo personal”, cuenta María, quien actualmente es parte del directorio de la Fundación, pero además “veo temas administrativos, atiendo público, me encargo de la casa… soy una especie de maestra chasquilla”, concluye.
La Fundación y sus integrantes, constantemente desarrollan ideas de emprendimiento, financiándolas a través de proyectos. “Juntamos sueños para construir un mundo mejor”, resume María.
Afectos más aprendizaje
“En el TPH vi una puerta en la cual me recibieron con un abrazo. Nunca más me fui”, cuenta orgullosa y recordando que gracias a esto pudo participar del Foro Social Mundial que se realizó en Brasil en 2005, en donde se discutió de economía solidaria, política y emprendimiento.
María argumenta que su participación en la Fundación es “por los afectos, los sueños y el aprendizaje. Por la motivación de ser un aporte para la institución y el poder invitar a más personas a encontrar un espacio. Nos mueve el dignificar al ser humano y dejar una huella en todos los que nos conozcan”.


