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LGOTIPO ATREVETE HOY PNG SIN FONDO NOV 27

Encuentro con nuestro niñ@ interior

un trabajo de amor, por amor

"Ser como niños" es volver la mirada a lo que real que hay en nosotros, "ser como niños" es ser yo mism@. Podemos estar rodeados de pequeños gigantes y derretirnos con su naturalidad tan sublime, obviando que una vez lo fuimos y que podemos ir a su re-encuentro. Es en nuestra infancia donde está nuestra creatividad, la respuesta certera y la solución a lo que hoy percibimos como "problemas".

Me miro a los ojos y percibo la pureza de un alma confiada y segura. Miro mi sonrisa y me contagio de mi inocencia y serenidad. Observo mi corporalidad y creo en mi fuerza y determinación.

Fue hacia el año 2017 que participé por primera vez en un taller guiado del niño interior, cuando nos dijeron que lleváramos el juguete que más nos conectara con nuestra infancia, yo me imaginé que sería una noche de juegos muy divertida. Yo llevé unos yaces, definitivamente es lo que más me conecta con mi infancia cuando de juegos con papá y mamá se trata. Todavía quiero unos yaces de hierro con bolita anaranjada de goma ☺. Esa noche fue muy diferente a lo que yo dibujé en mi mente, sin duda muy especial pero en vez de risas y juegos hubo lágrimas y grandes auto-descubrimientos con los que comencé un camino de conexión conmigo, un proceso de reconciliación, auto-conocimiento, perdón, sanación… de AMOR.

Y es que cuando de ser como niños se trata, es probable tratarlo como algo superficial y sin trascendencia pero en realidad es allí, en nuestra infancia, en donde podemos encontrar respuestas a nuestro hoy, es allí en donde podemos encontrar las herramientas más poderosas de sanación interior y de amor propio. Fue entre los 0 y los 8 años de edad que quedó instalado el 95% de nuestra programación, información inconsciente que marca los resultados en los ámbitos más importantes de nuestra vida: mi relación conmigo mismo, la salud, la pareja, el entorno, la diversión/placer, el trabajo y el dinero.

La buena noticia para mí en ese momento y que ahora te comparto, es:

1. Ese 95% no nos habla de programas (creencias) “malos” o inútiles. Haciendo un trabajo personal consciente descubrimos cuáles nos han empoderado y cuáles ya dejaron de ser útiles o incluso cuáles nunca fueron útiles para nosotros, pero sí para quienes nos precedieron (padre o cuidadores).

2. Nuestros padres y/o cuidadores (incluyendo profesores escolares), sembraron esas semillas en nosotros desde el amor, con muy buenas intenciones de fondo, pues fue lo que a ellos les funcionó y eran las herramientas que conocían para sobrevivir y pertenecer.

3. Así como actualizamos el software de los computadores, el celular, las apps, podemos “re-programarnos”, “hackear” esa información que ya no es útil para SER AUTÉNTICOS, ser como niños, como nosotros de niños.

4. Todos tenemos un niñ@ herido y abandonado porque “crecimos” y creímos que nunca más lo necesitaríamos. Un niñ@ al que no prestamos atención pero en quien están todas las respuestas para soltar y fluir, nuestra conexión con lo Divino.

Acudir a nuestro niñ@ interno cada día, nos ayuda a sanar, a ir re-aprendiendo a desapegarnos de lo que no es emocionalmente útil, a soltar y confiar.  

Te reto a que te regales 10 minutos contigo y tener, quizás, una primera experiencia sanadora y sincera. En la siguiente meditación yo te guío en el proceso pero la verdadera intención es tuya. Hazte como un niñ@: suelta y confía!

Byrlly Patricia González Pérez